
Zombies moviéndose torpemente con caretas del Toys'R'Us. Planos borrosos, sin luz y sostenidos por una cámara con Parkinson. Una banda sonora con un repertorio tan amplio como insoportable, y puesta a todo trapo para taladrar los oídos. Efectos especiales de... bueno, de mierda. Actores que recitan sus líneas con la mayor vileza.
Sí amigos. Esto es Deadhunter, y mucho más.
Leí sobre esta película en un foro, y de inmediato me puse a bajarla. Llevo mucho, mucho tiempo queriendo experimentar lo que en los círculos finos se llama serie B, y este engendro se presentaba como el candidato perfecto para empezar a disfrutar de esa rama marginal del cine. La vi, sabiendo lo que veía y por qué lo veía. Lo juro, no esperaba nada bueno, sólo descojonarme un buen rato. Y la verdad es que el resultado me ha dejado descolocado. Ha sido... extraño. Inquietante.
Y decepcionante.
El problema principal de Deadhunter -quiero decir, al margen de que sea vomitiva- es que pretende ser una comedia, una grandísima parida, pero se queda en una cosa amorfa que yo mismo podría rodar mejor con el rabo. No sé si en alguna ocasión pretende tomarse en serio, pero el resultado en todo caso es sonrojante. Ver a una panda de actores hablando sin modular ni una sola vez el tono de voz, uno chillando, otro con un zapato en la boca, y leyendo sus líneas sin ponerle ni un ápice de emoción termina por resultar cansino a los quince minutos, y taladra los oídos. Ver los zombies peor caracterizados que he visto en mi vida, junto con los planos tan descaradamente malos, tratando de parodiar no se qué producen más pena que risa.
Tal vez sea mi problema, de no saber abstraerme y saborear la mierda. Tal vez simplemente me molesta que todo esto se haya hecho de puta pena aposta. No lo sé. La cuestión es que buscaba descojonarme y me ha costado un mundo acabarla. Pero es que todo me ha parecido tan artificial (no me refiero a los efectos) y tan "mira qué friki soy" que me temo que en ningún momento he entrado en el juego que me propone el "director" de este largometraje, un tal Julián Lara cuyo currículum cinematográfico no conozco pero me importa un huevo.
En otra ocasión os diría que os podéis partir el culo con el cura que mata zombies a Bibliazos, o con el abuelo cojo que reparte hostias como panes, pero creedme si os digo que he pasado por todos esos trances sin mover un músculo de mi cara.
En fin, ¿qué puedo decir? Simplemente no hagáis el esfuerzo de verla. No es nada, no es una película seria, tampoco es una comedia solvente. El único momento medianamente divertido es la aparición de Leonardo Dantés (no es coña) y para ello hay que esperar al minuto 50. El resto es pura basura e inmundicia casposa de un tipo que se cree gracioso por no saber rodar.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada